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El alma femenina tiene facultades instintivas, aviva el fuego de la transformación para recuperar su vida profunda, su Mujer salvaje. No deja que el fuego la consuma a través de complejos que la atemorizan y no deja consumirse en los celos y en la intención destructiva. Entonces la vida creativa de la Mujer no brota, no salen cosas bellas de sus manos, sus cuerpos, y siguen dudando de ellas mismas.

Es necesario que la Mujer despierte y viva su feminidad instintiva, utilice su energía y cree un camino de claridad en la vida de la Mujer en ritmo  con los ciclos naturales.

El amor, la compasión, la condolencia, la amabilidad, la gratitud, la no violencia, la aceptación; todas estas cualidades tienen el aroma de lo femenino.

La perseverancia, la fuerza de voluntad, la autoestima, la independencia, la rebeldía, el ego; todas estas cualidades tienen el aroma de lo masculino.

Ahora es el cambio del hemisferio izquierdo del cerebro al hemisferio derecho, de lo masculino a lo femenino, de lo agresivo a lo pasivo, de lo positivo a lo negativo, del esfuerzo a lo fácil.

La conciencia femenina no separa las cosas, sino que las une. Es una consciencia de expansión. Esta no es una consciencia sólo de la mujer, un hombre también puede poseer consciencia femenina. El hombre y la mujer tienen que llegar a una cierta comprensión; el hombre es más propenso a estar en lo cierto y ser más exacto. Él funciona mediante la lógica, es más científico, más occidental. Cuando la mujer actúa más intuitivamente es más oriental, es más probable que su intuición la lleve por el camino correcto. Entonces cuando sea necesario pensar, escucha al hombre; cuando sea necesario sentir, escucha a la mujer. Y ambos, sentir y escuchar, hacen de la vida un todo.

Si las mujeres queremos alimentar el Alma Femenina hemos de movernos en una nueva perspectiva, cultivar las cualidades femeninas, la calma, la aceptación,…son el núcleo de nuestro útero físico y psicológico dónde se encuentran latentes estas cualidades. Necesario recorrer un camino de la experiencia de lo femenino, el alma femenina se expande en horizontal y en círculos, una fuerza de integración.

“En el caldero del alma femenina no hay ni bien ni mal, ella lo abraza todo en su seno y lo transforma en sabiduría”

Cuando la mujer reafirma su alma salvaje, su naturaleza salvaje, manifiestan en ellas a la conocedora, visionaria, intuitiva, creadora, sanadora. Resplandece en ellas el Alma Femenina.

Los trabajos que se proponen en estos encuentros es aprender a experimentar para dirigir nuestra energía femenina sexual cómo expresión de esa fuerza vital creadora y sanadora. Reconocer que todas tenemos acceso a la fuerza vital, a la energía erótica. Aprender a considerar y sentir nuestra feminidad y sexualidad sagrada, no vivirla con sentimientos de culpa, vergüenza, miedo o rechazo…

En los encuentros encontrarás una hermandad de Mujeres dónde sentirse respetada, escuchada, abrazada…Danzar juntas, sintiéndonos parte de un mismo latido, aprender a respetar los ritmos, acoger, agradecer, comprometerse. La mujer conecta con su naturaleza instintiva más salvaje. En el círculo las mujeres expresan, sienten, lloran, sanan, ríen, danzan, celebran la bendición de habitar un cuerpo de Mujer.

Revisar el sistema de creencias para dejar soltar.

” Vivir la experiencia del círculo de mujeres me  ha aportado firmeza en mi estar en el mundo y más consciencia de mí en mi propia vida, a cuestionarme y modelar o eliminar creencias que me limitan, aunque sea difícil. Es un gran paso en el camino de toma de conciencia de la gran cantidad de posibilidades que alberga mi ser femenino.”

Aran Danzas Yoga y Feminidad  arandanzas@gmail.com

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Residencial Sexualidad Femenina